Espacio de encuentro para la prevención de consumo de drogas de niñ@s
Desde "Creamos 2021"
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De acuerdo al contexto sanitario actual debido a COVID-19, todas las dimensiones de nuestra vida cotidiana se han visto alteradas, impactando significativamente el bienestar general de las personas, experimentando índices de estrés y deterioro de salud mental. En la actualidad la población general, está expuesta a sufrir daños físicos y psicológicos a consecuencia del confinamiento por COVID-19, agravándose en personas con características sociales y personales más vulnerables. Según literatura reciente, se pesquisa que algunos de los grupos más vulnerables a efectos de aislamiento y confinamiento corresponde a niños, adolescentes, así como personas con un nivel socioeconómico bajo, entre otras (Sixto, Lucas y Agulló, 2021). Respecto al grupo etario de niños, niñas y adolescentes, quienes presentan psicopatologías previas, discapacidad, institucionalización, situación de pobreza, víctimas de violencia intrafamiliar, depresión y/o consumo de sustancias se conceptualizan como los más vulnerables (Sánchez, 2021).
Por otra parte, según factores psicosociales, el constructo de las adicciones podría agravarse debido a medidas diseñadas en el manejo de la pandemia actual, vislumbrándose indicadores preocupantes, asociado al consumo de sustancias (alcohol cigarrillo, cannabis y psicofármacos), viéndose un incremento considerable en contexto de confinamiento, a fin de evitar experiencias de emocionalidad negativa, afrontamiento de nuevas dificultades o como una forma para experimentar nuevas sensaciones (Balluerka et al., 2020).
Según estadísticas del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol [SENDA, 2021], se aprecian indicadores de consumo de sustancias asociados a contingencia sanitaria, un 21,4% señala que han consumido más alcohol, un 50,9% indica que es “por ansiedad, estrés y depresión que genera el COVID-19”, un 28,6% dice que es porque “tengo más tiempo para hacerlo” y un 10,4% que “es por aburrimiento”. Mientras que en lo referido a consumo de cannabis, un 33,3% que dice haber aumentado su consumo, refiriendo como motivos: 59,7% “ansiedad, estrés o depresión” que genera la crisis sanitaria; un 21,5% señala que es porque “tengo el tiempo para hacerlo” y un 10,3% dice realizarlo por “aburrimiento”.
El año 2019, SENDA realizó su último estudio en población escolar, el cual se realiza cada dos años, evidenciando en sus resultados precocidad en el inicio de consumo de sustancias, sean estas lícitas o ilícita, iniciándose entre los 13 y 15 años de edad (SENDA, 2019). Cabe mencionar, que tal rango etario se enmarca en la etapa de la adolescencia, la cual implica diversos cambios, desarrollo y transiciones, que si bien tiene constructos biológicos a la base, también puede verse impactada por características del contexto social y económico (OMS, 2014). Además, las características estructurales del cerebro adolescente, inciden hacia la tendencia a tomar riesgos, siendo vulnerables al consumo de drogas, pudiendo afectar la propensión para una adicción futura (Maturana, 2011.) A su vez, Maturana (2011), puntualiza la relación existente entre el ausentismo escolar y el consumo/no consumo, refiriendo que mientras menos se falta a clases, más probabilidades se tiene de no consumir.
Debido a todos los antecedentes expuestos, se vislumbra la necesidad de elaborar e implementar estrategias a fin de prevenir conductas de riesgo, dado que la contingencia sanitaria actual incide negativamente a la salud mental y bienestar general, orientándose hacia la búsqueda de experiencias placenteras y de bienestar. Ante esto, señalar que la mayoría de los niños, niñas y adolescentes se encuentran sin asistir a sus establecimientos educacionales, teniendo que conectarse desde casa, no obstante no todos cuentan con los recursos tecnológicos y físicos para esto, existiendo además escasa estructuración de sus actividades cotidianas lo que incide en el fomento de espacios de ocio y tiempo libre, lo que podría gatillar posibles situaciones de riesgo. Cabe destacar, que desde ahí es importante ofrecer a los niños, niñas y adolescentes un repertorio de recursos personales, emocionales y sociales desde etapas tempranas, así como ambientes positivos que les permitan afrontar situaciones críticas (Sánchez, 2021).
Es por esto, que se propone la realización de talleres teórico-prácticos de tipo “selectivo” con un grupo objetivo patrocinado por la Fundación de las Familias y SENDA, con quienes se ha establecido vínculo para el desarrollo de tal propuesta.
Los talleres, tendrán como beneficiarios a un grupo de niños y niñas entre 9 y 12 años de edad (aproximadamente), pertenecientes a la Fundación de las Familias del sector norte de Talca, abarcando a la Población José Miguel Carrera y Padre Hurtado, considerándose como contextos vulnerables. Las actividades serán desarrolladas en el espacio físico de la Fundación de las Familias, toda vez que se estableció vínculo en el marco de satisfacer necesidades atingentes a las comunidades del entorno.
El taller será enfocado a la prevención selectiva, en modalidad presencial y con un abordaje teórico-práctico, además de incluir propuestas lúdicas. Además, se desarrollarán actividades en pos de promover y fortalecer recursos personales y psicosociales tanto de los niños y niñas, así como de sus familias, propiciando la co-construcción de una red de protección, contención y apoyo.
Objetivos de la propuesta:
Objetivo general:
§ Desarrollar un taller teórico-práctico orientado al fortalecimiento de recursos personales y psicosociofamiliares a fin de prevenir consumo de sustancias en niños y niñas entre los 9 y 12 años pertenecientes al sector norte de la ciudad de Talca.
Objetivos específicos:
§ Promover el desarrollo de recursos personales de niños y niñas, por medio de actividades grupales teórico-prácticas.
§ Fortalecer recursos psicosociofamiliares de niños y niñas, por medio de actividades de sensibilización y psicoeducación.
§ Facilitar un espacio comunitario de encuentro y protección para el desarrollo de experiencias grupales asociadas a la prevención de consumo de sustancias.
